Un rostro y una hoja en una sola forma
El símbolo integra un perfil humano y una hoja para representar la relación entre los tratamientos estéticos y el enfoque natural del centro. Las líneas orgánicas y la paleta de tonos suaves alejan la identidad tanto de la frialdad clínica como de los códigos asociados al lujo superficial.
El reto consistía en traducir esa filosofía en una identidad capaz de inspirar confianza, calma y sensibilidad desde el primer contacto. Más que comunicar tratamientos o servicios por separado, la marca debía expresar una forma de cuidado más humana y restauradora, alineada con personas que buscan verse bien, pero también sentirse en equilibrio.